Portada / Literatura / Biblioteca / Enviar colaboración / Publicaciones / Sitios de Interés / Contactar

Agredir y perturbar, siempre es necesidad

Por: Ingrid González Fajardo / Fuente:www.ahs.cu / Publicado: 17 deagosto 2010
 
El cuerpo humano todavía es un enigma para la sabiduría de los hombres. Las artes plásticas han logrado ese imposible: trascender las fronteras entre realidad e ilusión. Desde Leonardo Da Vinci y la exquisitez de su Mona Lisa o las Tres Gracias y esa belleza corporal salida de cuerpos flácidos son apenas los inicios de ese arte, donde el motivo circunda la perfección ante todas las irreverencias de que somos dotados.

Así es también la fotografía, ultrajante y cultivadora de la beldad, crítica y ambiciosa, insolente y oscura, si de representar los matices de la vida se trata. Perturbación podría ser entonces, una de esas exposiciones fotográficas donde las imágenes causan aversión, pero después de una segunda mirada el concepto visual llega al espectador.

Este próximo viernes se cumplirá uno de los anhelos de Andrei Reynaldo Vorojbitov cuando la Galería Servando Cabrera Moreno, del municipio Playa, inaugure su ópera prima, tras su incursión en la fotografía artística desde la óptica de lo social y documental.

Imagen erótica + crueldad= verdad grotesca sería la fórmula que encierra una muestra tan arriesgada y anticanonizante como la que propone este autodidacta.

Con apenas dos años de trabajo, Andrei despunta como uno de los exponentes de esta vertiente poco explotada y más bien rechazada por el público y las instituciones culturales: sin la existencia de un referente de belleza, la obra tienden al fracaso. Amén de lo descarnado de sus imágenes, la fotografía erótica despunta entre las modalidades de la fotografía contemporánea.

Edgar Hechevarría, especialista de la Galería y fotógrafo de profesión es partidario de las nuevas tendencias y también de las nuevas lecturas. “Para ser un principiante en la fotografía está abarcando una esfera bastante bien definida dentro de lo artístico. En el caso de Perturbación, él se propone dialogar con el cuerpo humano, un poco autorreferencial desde el punto de vista erótico y partiendo desde lo grotesco, no del erotismo embellecedor ni atractivo sino todo lo contrario. A partir del close up o vistas en perspectiva del propio cuerpo, se desdibuja la realidad y entonces se representa una verdad más cruda”.

Trasgresor de lo canónico, este autor explota texturas corpóreas como arrugas, lunares, poros, vellos, rasgaduras en la piel, venas y detalles de los órganos femeninos y masculinos en pos de trasmitir experiencias, contextos, escenarios. Utilizar elementos a modo de simbología (suero, pita de pescar, etc) para establecer una percepción sensorial referente al significado de lo erótico es otro de los entes de esta exposición.

Perturbación cuenta con 19 fotografías en impresión digital blanco y negro, cuyas dimensiones rebasan los 60 x 80 cm. Los planos fotográficos son trabajados en función de crear un lenguaje visual que permita descubrir nuevas referencias estéticas referidas a la figura humana. La manipulación de las fotos resalta de manera explícita aquello que normalmente no se visualiza y llega a tributar gran fuerza a la imagen.

Según Edgar Echevarría, quien fuera premiado en el último Salón de Arte Digital y acumula erudición en el tratamiento de la fotografía digital, estos son tiempos de creadores sui géneris. “De hecho, la primera vez que nos vimos él me enseñó su proceso para llegar a ser fotógrafo: imágenes que había hecho sobre lo más cotidiano como la imagen documental, la urbana y la comercial también: el paisaje de La Habana y el Castillo del Morro. Pero cuando él me habló de esta serie, me impactó la diferencia total.

“Por la experiencia que tengo en exposiciones de fotografías, esta primera exposición de Andrei es un buen atrevimiento porque este tipo de exhibición no es lo más común. En la fotografía artística lo que más se ve es la documental, la de representar una realidad, un contexto histórico, social y en este caso es todo lo contrario”.

A sus 38 años, Andrei Reynaldo Vorojbitov ha participado en más de 20 exposiciones colectivas y acumula galardones como el Primer Premio en el 6to concurso de fotografía Cubainformacion.Tv, en 2008; la selección del jurado en el X Salón y Coloquio de Arte Digital 2009, que auspicia el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau; el Premio de la Academia de Artes Plásticas San Alejandro en el cuarto Salón de Artes Plásticas Concha Ferrant, de este año 2010, entre otros lauros.

“Le tengo fe a la exposición aunque algo atrevida, grotesca, pero ya es hora de romper con el canon de lo apreciativo y un poco dialogar con el espectador para que se sienta agredido. Esto es lo que plantea Perturbación: agredir la visualidad y buscar la relación entre el espectador y la obra, para que este se sienta reflejado o rechazado”.

El diálogo con la interrogante de qué realmente puede ser o no erótico es la base de esta exposición personal. Andrei Reynaldo Vorojbitov solo podrá perturbar a aquel público que entienda y busque lo diferente más allá de la belleza sensual.

Una cita a la expansión de los límites humanos casi nula en la fotografía cubana contemporánea.