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Poesía
escrita por creadores cubanos postsoviéticos |
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Por:
Polina Martínez Shvietsova / Ilustraciones: Niels Reyes
/ Publicado: 25 de febrero 2009 / Fuente:www.caimanbarbudo.cu
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Los
espectros de la memoria, mudos ya,
Se han congregado a la orilla de mi cuerpo.
Su mudez me desvela como el mar que uno viera agitarse
Contra nuestra sordera.
El sueño no llega y…
Ya está, espera —inútil espera.
Igor
Capote Omelchenko (Ucrania, 1968)
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EL
PODER
I
Es cuando
tú tienes algo que delata la debilidad de otros.
Mucho tiene la codorniz que el gusano que ella atrapó
no tiene...
Hasta que aparece el veloz halcón y la alza en vuelo,
sostenido por esas alas que ella no tiene.
II
Es una
fuerza que unos usan como herramienta,
otros como prenda y algunos, como amuleto.
Ernesto
González Litvinov (Yalta, 1969) |
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I
El tacto: las manos
de la madre (viejas),
............... un seno que roza
el hombro (blando),
................la sangre en la entrepierna
(húmeda).
El puño dirigido
al estómago,
..............el puño hundiéndose
en el estómago,
.....................................................el
puño que rebota.
El escozor. ¿El
dolor?
...................(el
dolor se acumula en las puntas del
..................cabello, por eso
éstos se bifurcan y se
....................parten y hay
que recortarlos)
(pero el cabello no tiene terminales nerviosas)
.....................(pero el dolor)
Poner objetos sobre
la mesa, cerrar los ojos, taponearse los oídos; reconocerlos.
Confundir.
Tomar el pañuelo blanco pensando que es el azul: error
irreversible.
Pensar la palabra BOCA y sentirla a tientas.
Besar a tientas.
Pensar la palabra ODIO y odiar a tientas.
(una viscosidad carroñosa que cubre la piel y entonces:
el puño)
/la madre se quita el pañuelo azul/
/lo coloca sobre las rodillas/
/se destrenza el cabello/
/se peina/
/se peina/
/se peina/
/vuelve a trenzarlo/
/se amarra el pañuelo/
/sale/
/sus manos tiemblan/
(¿logras sentir sus manos, su pelo, su pañuelo azul?)
Pensar la palabra MUERTE
y tocarla.
Confundir muertes: otro grave error.
Tomar una muerte blanda en los brazos y mecerla a pesar del pus
que resbala entre los dedos, acurrucarla tiernamente, sin saber
que es una muerte ajena.
(me pongo algodones
y otros objetos absorbentes entre las piernas, pero sigue manando
el líquido tibio y pegajoso, como de una vena abierta)
(dondequiera que vaya soy localizable)
(soy vulnerable: húmeda)
(¿logras sentirme?)
Pensar la palabra AMOR
y buscarlo. Confundir.
También cualquier
cosa bella puede ser húmeda
.................................tibia
................................blanda
/la madre abraza por
detrás/
/su seno roza el hombro/
/su boca besa el cuello/
Entonces: el escozor.
¿Cómo rascarse las vísceras?
Amar a tientas.
Equivocarse: menstruar salsa de tomate
........................hundir el puño en la pared
........................besar el aire
Sólo el dolor
colgando como una baba de los pelos...
Anna
Lidia Vega Serova (Leningrado, 1968) |
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Si
he dicho alguna vez
que en el centro del mundo está mi mano
no he mentido
todo radica en la sigilosa plenitud del sueño de sabernos
nuestros
si amigos o enemigos, nada importa
Mi dios está sentado sobre la cabeza de una hormiga
ella lo ignora...
Conciliemos el sueño
y de seguro podremos despertar danzando
siempre habrá un lugar para los cuerdos que de repente se
despiertan
y se creen vivos
y enarbolan su suerte de banderas.
(Fragmento)
Helen Bicova (Bielorrusia, 1972)
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LA
HOJA EN BLANCO
A Daylin
La hoja en blanco es idea de mi mismoIlustración de Niels
Reyes
Y si le tengo miedo es por eso que.
Pero, a pesar de Descartes,
[el] yo-como alma-
tiene tamaño, y forma,
y es finita y relativa su extensión,
y se puede proveer
un fijo, reproducible y aburrido
rasero.
Para medirlo.
[Mi] yo-mi alma-
es justo del tamaño de esta hoja
de block,
que entonces deja de ser eidos
y se adecua al pensamiento
linealmente garabateado;
y se va el miedo.
Pero también es del tamaño
de una pregunta jamás pronunciada
por una chica
de Guanabacoa.
Dmitri Prieto Samsonov (Moscú,
1972)
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6
Tras una filosofía cualquiera
un pozo de arrecifes
poesía apreciativa
un poco de manifiestos
y de sexo hardcore
se esconden las puertas
y los agentes tangenciales
que nos escuchan
en las lecturas
en las mustias miserias
tras las rejas invisibles
del metalenguaje, orgasmo descriptivo
ghettos, iguanas o cocodrilos.
Tras una filosofía cualquiera
apaguemos el reducto
nicho ecológico
de las posibilidades que sostenemos
como lo + o -
de la ignorancia, inconsistencia básica
que nos lleva tras la Maiya
las petacas del ron, los huevos de lagartijas
y en las caricias de un filósofo loco…
Polina Martínez Shvietsova (Camaguey,
1976)
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RESPUESTA
Qué hacer de pronto
si en la mesa
La muerte pide más harina.
D. Machado
En el país del panadero ha muerto
sobre la mesa un puñado de harina
que nada pedirá El hambre extermina
los sueños que no están el que no ha vuelto
como lagrima al pan ¿Qué especialista
en hambres y abundancias te responde
la plenitud de un ruido que se esconde?
(en Braille) ¿si la muerte nos conquista
otra esperanza cuál será la suerte
de nuestras suertes más domesticadas?
¿Qué hacer de pronto si en la mesa pide
La muerte más harina? ¿Quién decide
amasar tristezas desesperadas
para hornear este pan en tanta muerte?
Alexey Amarán Bogachov (Santiago
de Cuba, 1975)
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queda
poco en el botellón
queridos amigos
sedientos hemos bebido
vaciamos la bodega
echa, tabernero!
no sabes lo que haces
ay! tabernero
sirve, sirve pronto
codicioso de nuestro dinero
obtenido con mil trabajos
no miras hacia afuera
no has visto las tierras yermas
ni la herrumbre en los aperos
hemos conocido el truco de los agrónomos
echa, tabernero!
aquí tienes tu oro
sírvenos el azúcar
acumulada en el fondo
hemos pisoteado las tierras
las hemos quemado
afuera el sol no calienta
es el humo neblinoso y sofocante
del incendio y sus estragos
no habrá nueva caña
echa, tabernero!
vierte presuroso
cómo se te salen los ojos!
en espera de tu rescate
queda poco en el botellón
pronto este podrá quebrarse.
Otary Oliva Buadze (Ciudad de la Habana,
1978)
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Reclinado
a la ventanilla mientras llueve
A través del cristal me siento
a tantear las gotas de agua
cayendo lentamente hacia el caos.
Alrededor alguien fuma
sin que pueda percatarme
y me pregunto cuánto más
tendré que esperar.
Mis dedos recorren con suavidad
el fino vidrio de las primeras horas
mientras talo el humo
que torna gris el rostro.
Voy perdiendo consistencia
hasta hallarme lejos de todo contorno,
disolviéndome en la niebla de la desmemoria.
Un estruendo de aguas precipitándose
me abre de súbito los ojos
y vuelvo a sentarme a través del cristal
a tantear las gotas de sangre
cayendo lentamente hacia el caos.
Antonio Cardentey Levin (Moscú,
1980)
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TRANSPARENCIA
Dos
cisnes entre tantos que flotan,
dos palomas que aletean en la ribera.
Orquídeas, guantes de rosa,
trigal de sosiego y semillas de boca.
Desplegadas bajo estrellas reposan.
Con alas del viento y patas de plomo
bullen a picotazos el loto.
Libres de pan y jaulas,
solo un plumaje de lirios blancos y rojos.
Flamencos de seda, un preludio
y dos selvas de brea.
Ekaterina
Gómez Nikolaeva (Moscú, 1984) |
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| CONFESIÓN
DE UN BILLETERO
La vida nos da una piedra tosca
cuando entramos en su taller difícil.
Jesús Orta Ruiz.
Vamos a vender la suerte
en sus codas brillantes de centavos.
Ven, pronuncia todos los números
y de ellos recuerda tres:
Isla tu nombre
La Virgen 17595 fe.
Pasamos despacio con nuestro pregón delante de casas.
Dos grandes orificios en los bolsillos nos enlazan
a tus riendas convencidos de la suerte y la pillería.
No somos unos penitenciarios
mostrando carteles
9543 ...8491...
15508
y faringes secas de lamentarnos,
ahora por la radio gira la ruleta,
con nuestro número ausente
clavado bien en el fondo del sombrero.
Esa inversa saeta de aplausos nos silencia.
¡Por qué se habrá vestido de suertero
la voluntad de Dios!
Alexander Domínguez Poliakov (San
Petersburgo, 1984)
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